LA PRÉDICA DE
MANUEL GONZÁLEZ PRADA
MANUEL GONZÁLEZ PRADA
I.
BIOGRAFÍA DE MANUEL GONZÁLEZ
PRADA
Manuel González Prada nació en Lima el 5 de enero de 1844. Hijo
de un hogar aristocrático de Lima de de cimentada fortuna, de origen español. Estudió
en Valparaíso en el Colegio Inglés de Valparaíso, cuando su padre sufría
destierro político en Chile y en el seminario de Santo Toribio de Lima, de 1857
a 1859; de allí pasó al convictorio de San Carlos hasta 1862. (Milla Batres)
Aunque
se inclinaba al estudio de las ciencias, empezó la carrera de derecho en la
universidad de San Marcos, para seguir la tradición familiar, pero no los
acabó. Su espíritu beligerante y crítico se manifiesta desde los primeros
lustros de su vida. Le molestan los estudios anticuados, el latín, los rezos. Durante
algún tiempo se dedicó a la agricultura en unas tierras de su familia, ubicadas
en el valle de Cañete. Se recluye en la hacienda Tutumo, en Mala. Allí ensaya
algunos experimentos con miras a industrializar la yuca y se dedica a la
lectura y traducción de autores franceses, alemanes e ingleses. (Lecardos V.,
1979)
La
guerra con chile lo saca de su retiro para enrolarse como voluntario en al
defensa de la ciudad de Lima. Durante la guerra con Chile formó parte del
ejército que debía defender Lima. Llegó a ser nombrado capitán y luego teniente
coronel de la reserva y segundo jefe de su batallón. En un artículo incluido
luego en el libro El tonel de Diógenes ha contado que “el ánimo y entusiasmo de
los reservistas comenzó a decaer y siguió decayendo hasta degenerar en un
amilanamiento indecoroso” cuando los chilenos se aproximaban a Lima. Combatió
con denuedo en Miraflores hasta que se acabaron las municiones. Regresó a su
casa a encerrarse mientras el ejército invasor ocupara Lima. Según sus propias
palabras “no quería ver la insolente figura de los vencedores” (Basadre,
1983) .
Sin duda la guerra es el hecho que más
va a marcar su vida y su obra. Como dice Basadre citado en Karen Sanders “la
guerra con Chile saca a Prada de su vida pacífica de hacendado y de estudioso” (Sanders,
1997)
En
1886, fue unos de los fundadores del “Círculo literario” entidad destinada a
renovar el ambiente literario e intelectual del Perú. Fue una organización contestataria que agrupa
a los escritores de nueva mentalidad y que tiene como una de sus principales
finalidades el examen de la situación peruana después de la derrota. Se
constituye en la alternativa al oficialista Club Literario, en el que militaba
Palma. Los escritores que se reunían en el Círculo veían como fin inmediato de
la literatura, la acción. Así, esta institución literaria se convierte, en
1891, en la Unión Nacional, partido radical que pretende un programa
progresista, pero que, por falta de una base social concreta y debido a su
origen intelectualista y elitista, entra en el juego de los acomodos políticos
hasta virtualmente desaparecer. (Lecardos V., 1979)
El
11 de setiembre de 1887 contrajo matrimonio con Adriana de Verneuil, francesa de
22 años. En 1891 viaja a Europa para volver en 1898. Viaja a Europa evitando
convertirse en un caudillo del nuevo partido: La Unión Nacional dejándola sin
la dirigencia que solo el podía ofrecerle en ese momento. En Europa Manuel
González Prada vive sobre todo en Francia y España; allí entra en contacto con
el pensamiento radical de entonces, hasta que regresa al Perú el 2 de mayo de
1898. El anarquismo es su nueva bandera de lucha ideológica; en la época de
post-guerra lo había sido el positivismo. Se reincorpora al Partido, pero
cuatro años después renuncia definitivamente por encontrarse en abierto
desacuerdo con las alianzas políticas que aquel ha ido asumiendo. El partido
que él fundara con un propósito de renovación se había convertido en un partido
como los demás, dispuestos a las alianzas y componendas.
En
1912 es nombrado Director de la Biblioteca Nacional, cargo al que renuncia al
producirse el golpe militar de Benavides. 1918 vuelve a ser director de la
Biblioteca Nacional de Lima. Muere, de un ataque al corazón, el 22 de julio de
1918.
González
Prada dejó una extensa obra poética. Pero sin duda de mucho mayor interés e
importancia para el Perú que lo ha sobrevivido son sus ensayos, así como su
obra semillera de propagandista político y agitador social. Con su prédica
política de los últimos años contribuyó a la gestación del primer movimiento
obrero peruano que abrazara el anarco – sindicalismo. Superando las
limitaciones que su extracción aristocrática le imponían se acercó a las
agrupaciones artesanas y mantuvo estrechos contactos con los radicales de
entonces. Pero al mismo tiempo, como
bien señala José Carlos Mariátegui “Gonzales Prada no interpretó este pueblo,
no esclareció sus problemas, no legó un programa a la generación que debía
venir después. Mas representa, de toda suerte, un instante, -el primer momento
lúcido- de la conciencia del Perú” (Mariátegui, 1987)
II.
FIGURA
Y FIGURONES
En la obra de Manuel González Prada: Figuras y Figurones,
el autor trata de describir y dar semblanzas de distintos personajes que han
sido en su momento presidentes del Perú. Es así que comienza con el primer
presidente civil del Perú: Manuel Pardo y Lavalle, que alcanza ha
singularizarse con cierta dignidad como figura.
2.1 Manuel Pardo y Lavalle
Después de consumada la independencia del Perú hubo el deseo
de establecer gobiernos civiles, y dejar al lado los gobiernos que pertenecían
a la “clase maldita”, como llama Manuel González, de los militares. En cuestión
Manuel González Prada identifica el predominio militar como
efecto de la organización social y política del Perú de ese entonces.
En
la vida de Manuel Pardo se presentan dos momentos identificados con deseos
claros y concretos, es así como nos hace ver González Prada; el primer momento
un joven Manuel Pardo se direcciona ser
rico, mientras que en el segundo momento, ya de hombre acaudalado, se
direcciona al ser Presidente.
En
el primer momento: Manuel Pardo, descubre desde muy joven las ventajas del
dinero, es así que mostrando su talento administrativo a los 22 años, en la administración
de la hacienda Villa, consigue hacerse de grandes sumas de dinero. “Es así que
gracias al dinero y al merito personal consiguió no sólo reinar en la finanzas
sino volar muy alto en la política” (González
Prada, 1969) . En el segundo momento. Un acaudalado Manuel
Pardo consigue de ser ministro de hacienda, durante la dictadura de Pardo, ha
alcalde de Lima en 1869, para luego de ello fundar el partido civil y ser el
primer presidente civil del Perú en 1872. “Si de muchacho pobre decía. Yo seré rico, de hombre acaudalado se
murmuraba: Yo seré presidente.” (Figuras y figurones, 1969)
Manuel
González Prada identifica al partido civil como una sociedad mercantilista que
se organizó con el fin de monopolizar la explotación de las riquezas
nacionales. El Partido civil estaba
formado por una agrupación de mercaderes con ínfulas de señores feudales. Pese
a ello Pardo presenta al civilismo como un partido regenerador. A la vez que
disminuía el prestigio de Balta, se acrecentaba la figura de Manuel pardo como
caudillo civil.
El
22 de julio de 1872 los coroneles Gutiérrez, se sublevaron contra Balta, a la
negativa de este de desconocer la elección de Manuel Pardo como presidente
electo. Los hermanos Gutiérrez apresan a Balta, luego de ello se proclama como
Jefe Supremo de la República al coronel Tomas Gutiérrez, quien era ministro de
guerra de presidente Balta. Como era de esperar se desató una prosecución
contra los civilistas. Manuel Pardo consigue escaparse de los Gutiérrez,
embarcase en una fragata, apoyado por la
marina. Como se sabe la rebelión de los hermanos Gutiérrez no conto con apoyo
popular ni tampoco de la mayoría del ejército. “Así vino un momento en que los
peruanos concluyeron en enunciar un dilema: la revolución (rebelión de los
Hermanos Gutiérrez) o la presidencia de Manuel Pardo” (Figuras y
figurones, 1969) .
Los Hermanos Gutiérrez fracasaron en sus objetivos terminando ejecutados y
colgados en la catedral el 27 de Julio del mismo año. “Suprimidos Balta y los
Gutiérrez, Pardo regresó con la aureola de un Mesías, pero de un Mesías sin
caridad evangélica” (González Prada, 1969) . El 22 de agosto de
1872 se entrega a Manuel Pardo el mando de presidente del Perú.
Manuel
Gonzales Prada resalta las reformas, que identifica como trascendentales, y los
grandes proyectos de Manuel Pardo como presidente, en lo referido al sector
educación, a la descentralización política y administrativa y la secularización
de la vida social. Pero a su consideración hubiera realizado mucho más cosas si
es que hubiera tenido colaboradores más capaces y menos enemigos. Contra el presidente Pardo se levantaron
infamias, calumnias e insultos por parte de los periódicos quienes eran
influenciados por la Casa Dreyfus. “Difícilmente se hallará en la historia
nacional un hombre tan infamado, tan escarnecido, tan vilipendiado como el Jefe
del Civilismo” (Figuras y
figurones, 1969) .
Manuel
Pardo adolecía de un gravísimo defecto: el amor al dinero. Si bien supo
enriquecerse desde joven, no supo cómo al país. Ya que sus faltas mayores en su
gobierno fue la política económica que aplicó. Redujo la economía del país a un
empirismo financiero. No cambió la
marcha, del camino emprendido por antecesores, de seguir con los
empréstitos. “Pardo no gobernó bien
porque no previó muchas cosas fáciles de
preverse. Su administración resultó funesta a causa de los errores financieros…” (Figuras y figurones, 1969)
En
el año 1876 Manuel Pardo termina su periodo como presidente, le sucedía Manuel
Ignacio Prado, quien fue proclamado dictador del Perú en 1865. En el círculo de
los civilistas se deseaba la reelección de Pardo. Y en las de sus enemigos se
inducia que ya poseía las redes para volver a la presidencia. Es entonces que
el 16 de Noviembre 1878 es asesinado por un sargento de la guardia. Ante esto
Manuel González Prada escribiría: “Al verle teñido con su propia sangre y
derribado en la plenitud de la fuerza, se olvida los muchos defectos del
mandatario y se recuerda las buenas cualidades del hombre. Pardo tenia figura
simpática, modales finos, trato afable, conversación chispeante y una
irresistible atmosfera de atracción.” (Figuras y figurones, 1969)
2.2 NICOLÁS DE PIÉROLA
“En
Piérola diseñamos a unos de los barbaros
prehistóricos en medio de la civilización moderna.”
El
5 de abril de 1879 el gobierno chileno declara la guerra al Perú después de
fallidas negociaciones diplomáticas por parte del gobierno peruano presidido
por Mariano Ignacio Prado. Es así que ya inflada la guerra en la campaña del sur el presidente se entera del fracaso
de las gestiones para adquirir los blindados de Europa. Es así que con el
pretexto de comprar armamentos y dirigir las gestiones personalmente abandonó
el país; encargándole la presidencia al
general La Puerta, quien posteriormente es derrocado por el caudillo
Nicolás de Piérola, quien asumió funciones ejecutivas y legislativas con
carácter de dictador. “En la dictadura del 79, tanta responsabilidad cabe,
pues, al hombre que tuvo la audacia de imponerla como al pueblo que aceptó la
desgracia de sufrirla” (Figuras y
figurones, 1969)
.
Manuel
González Prada vislumbra el lado serio de la dictadura de Nicolás Piérola y
luego divisa su lado jocoso. En el lado
serio de la dictadura describe que Chile no hubiera elegido mejor aliado, ya
que Piérola en vez de organizar y disciplinar soldados y conseguir material de
guerra; hace todo lo contrario, desordena y destruye las instituciones. Es así
que asume el poder legislativo, judicial y ejecutivo, y mando del ejército. Es
aquí que critica su accionar en la Campaña de Lima, específicamente de la
confusión que causaba al cambiar de tácticas y de jefes de la Reserva y del ejército
de línea que estaban a cargo de la defensa de Lima. También de su facilidad
para conceder grados militares apersonas que no lo merecían haciendo caso omiso
a los experimentados en la guerra. “En esta vegetación viciosa y malsana,
reinan de preferencia los hongo nacidos en el estercolero del echequinismo. Con
los supervivientes y herederos de la antigua mazorca, el robo asciende al rango
de institución social.” (Figuras y figurones, 1969)
En
el lado jocoso de la dictadura de Piérola, Manuel González Prada divisa que
Piérola se caracteriza por el atolondramiento y la imprevisión, de ser un
personaje ambiguo: de cómico siniestro a trágico ambiguo. Y que el partido que
organiza, el Partido Demócrata, es una facción maleante y agresiva que
acrecienta el odio de los oprimidos.
En
la campaña de la defensa de Lima hubo una enérgica voluntad, por parte de los
peruanos, de defenderla aun siendo superados en numero y en armamento por el
ejercito chileno. Pero la pérdida de la capital no tardó mucho en realizarse, quedándose
en las manos del ejército chileno. El ejército chileno ingresa a la ciudad de
Lima el 17 de enero de 1881. Ha esto, Piérola escapa hacia la sierra haciéndose
nombrar Presidente por la Asamblea Nacional en Ayacucho.
Es
así que Nicolás de Piérola a consideración de Manuel González Prada merece
llamarse hombre nefasto, ya que como ministro de hacienda (1869) arruina las
finanzas nacionales celebrando el contrato Dreyfus; y como dictador, agrava la
situación del país y consuma su derrota.
Agrega además que, ante toda esta responsabilidad Nicolás de Piérola lo
sobrelleva con olímpica serenidad, que se explica con el orgullo, vanidad y
soberbia de este personaje.
Nicolás
de Piérola profesa la idea que unos nacen para mandar y otros para obedecer. Él
se figura como un personaje que tiene que ser obedecido. Además de ello es un
mal imitador que tiene la manía de acaparar la atención. Su soberbia y su
vanidad hacen que ignore su sentido del ridículo. “Tal es Piérola: él y lo
ridículo andan invariablemente unidos.” (González Prada, 1969)
Nicolás
de Piérola luego de manejar los fondos públicos como ministro de hacienda,
dirige su mirada a la presidencia de República. Organiza una fracción con
ínfulas liberales y democráticas, pero no es más un hipócrita político. Ya que,
como menciona Manuel González Prada “en el ministerio de hacienda nos engaño
con su peripecia financiera y en la dictadura volvió a engañarnos con sus genio
militar, sigue y seguirá engañándonos con sus ideas democráticas.” “En la
dictadura se arroga facultades omnímodas
nos conduce como un señor feudal a sus siervos, en la presidencia nos
manda con el mismo poder discrecional, interpretando a su antojo las leyes…” (González
Prada, 1969)
Por
lo visto hasta ahora, al trazar las semblanzas de estos dos personajes: Manuel
Pardo y Piérola, el autor del libro: “Figuras y figurones” declara que: “cuando se habla de Pardo se
menciona sus virtudes publicas y privada; cuando se trata de Piérola, se
recuerda vicios y nada más.” (Figuras y figurones, 1969)
Cuando
Nicolás de Piérola residió en Europa estuvo muy cerca de la modernidad de la
ciencia y del habiente llenas de ideas libertarias, pero no supo asimilarlos.
“Piérola en Francia se quedó tan Piérola como la pelotilla de migajón continúa
de migajón por muchos que se mezcle alnos años con perlas y diamantes” (Figuras y figurones, 1969) Manuel González
Prada declara que la estancia de Piérola en Europa no mejoró si no más bien se
su carácter agravó sus defectos.
La situación económica para Manuel González
Prada se configura con dos grupos. El
primero que ha puertas cerradas come y bebe, mientras que el segundo grupo
observa con bostezos de hambre por las ventanas sin ser capaz de exigir lo
necesario. Es Nicolás de Piérola a su consideración quien pospone la dicha de
todos a la dicha de algunos. En fin la
existencia del caudillo se resume a un conjunto de iniquidades, mentiras y
barbaridades en acción.
Manuel
González Prada termina la reseña de Nicolás de Piérola con fuertes cargas:
“Tu
eres la causa principal de nuestra desgracia y de nuestra deshora, tú vendiste
a vil precio la riqueza nacional, tú allanaste el camino a la planta
conquistadora de Chile, tú inoculaste en las venas del pueblo el virus de todas
las pasiones, tú hiciste de la ambición una Divinidad y de la mentira un culto,
tú prostituiste la verdad y la justicia, tu manchaste o violaste cuanto se
puede manchar o violar, y como única y suficiente prueba de la acusaciones,
recogemos del suelo y te arrojamos a la cara una mínima parte de la sangra y
del lodo que has desparramado en treinta años de conspiraciones y pronunciamientos,
de iniquidades y miserias, de ruinas y devastaciones.” (Figuras y
figurones, 1969) .
2.3 PROGRAMA DE LA UNION NACIONAL
En el programa político del partido político que forma M.
González Prada: La Unión Nacional, esta llena de propuestas cercanas a
liberalismo pero llenas de concepciones radicales como la que describimos a
continuación: régimen federal de gobierno, sufragio directo extendido aun a los
extranjeros, reforma del régimen tributario, devolución de tierra usurpadas a
las comunidades indígenas, mejoramiento de las condición de vida a los obreros,
reorganización de la Guardia Nacional, etc.
En el programa Gonzales Prada propuso la
desconcentración del poder a través de un gobierno federal. Fue pionero al
plantear el tema de la responsabilidad del presidente de la República y la
creación de mecanismos de control ciudadno sobre los congresistas de la
República. Buscó dotar al Estado de las rentas necesarias a través de una
efectiva reforma Tributaria. En el campo social buscó la redención indígena a
través de la devolución de las tierras que les habían sido arrebatadas por los
hacendados. Asimismo fue el primer líder político que planteó mejores
condiciones de trabajo para los obreros, así como la creación de milicias
urbanas que reemplazaran al ejército.
III.
PRÉDICA DE GONZÁLEZ PRADA
Para comenzar a desarrollar la prédica de Manuel González
Prada seria necesario identificar las tendencias ideológicas e indicar aspectos
conceptuales importantes. Es así que comenzaremos identificando al anarquismo.
El anarquismo es una corriente ideológica originaria de Europa y llega a
América Latina con los inmigrantes de aquel continente. Niega y combate la
existencia del Estado, pues lo considera como una organización de la minoría.
Propicia una sociedad sin Estado. Proudhon, uno de sus más lúcidos
representantes anota al respecto: “desde la jerarquía más alta a la más baja,
en el Estado no hay nada, absolutamente nada, que no sea abuso que debe
reformarse, un parasitismo que debe suprimirse, un instrumento de tiranía que
debe destruirse. El anarquismo es profundamente individualista y opuesto a toda
jerarquía.” (Espinoza) .
Para Manuel González Prada el anarquismo es:
El
ideal anárquico se pudiera resumir en dos líneas: la libertad ilimitada y el
mayor bienestar posible del individuo, con la abolición del Estado y la
propiedad individual. Si ha de censurarse algo al anarquista, censúresele su
optimismo y la confianza en la bondad ingénita del hombre. El anarquista,
ensanchando la idea cristiana, mira en cada hombre un hermano; pero no un
hermano inferior y desvalido a quien otorga caridad, sino un hermano igual a
quien debe justicia, protección y defensa. Rechaza la caridad como una
falsificación hipócrita de la justicia, como una ironía sangrienta, como el don
ínfimo y vejatorio del usurpador al usurpado. No admite soberanía de ninguna
especie ni bajo ninguna forma, sin excluir la más absurda de todas: la del
pueblo. Niega leyes, religiones y nacionalidades, para reconocer una sola
potestad: el individuo. (Prada, 2009)
Ahora bien se hace necesario también identificar el
radicalismo en González Prada. Y para esto se presenta la siguiente
proposición: “…mientras
el conservadurismo es la idea de que la acción política puede mejorar la
condición humana sólo en cuestiones menores, el radicalismo es la idea de que
la acción política puede mejorar la condición del hombre en cuestiones mayores.
El radicalismo define una disposición a cuestionar críticamente las
instituciones existentes y a defender la reforma o abolición de las que no
pueden justificarse.” (Flores
Quenopana, 2006)
Por lo tanto: “El radicalismo
gonzalopradeano se define como radicalismo libertario, es más una postura y un
gesto, en vez de un credo político desarrollado y su praxis se limita al
discurso, la propaganda y el libro, en vez que al Partido, el Comité o las
manifestaciones. Es por ello que su anarquismo, como su indigenismo, es más un
gesto que un desarrollado programa político o una sistemática acción
subversiva.” (Flores
Quenopana, 2006)
Las ideas que influyen a Manuel Gonzales Prada encuentran sus raíces en el pensamiento Europeo, como lo declara Basadre. A continuación describimos las raíces lejanas del pensamiento de Manuel González Prada y su progreso ideológico.
“La raíz lejana de las ideas de González-Prada estuvo en el
pensamiento europeo de la Ilustración. De allí provinieron su progresismo, su
fe en el futuro y en un mundo mejor, el culto de la razón, el progreso y la
ciencia, el secularismo. Del pensamiento dominante en Europa después de 1870
absorbió, para aplicarlas en los conceptos de Pájinas libres al campo de las
futuras relaciones entre el Perú y Chile, las ideas sobre la lucha por la
existencia, la crueldad de la naturaleza, la supervivencia del más fuerte, la
violencia necesaria; mientras que, en el campo doctrinario, hizo uso de la
tesis, también vigente dentro de ciertos sectores intelectuales en esa época,
acerca del inexorable conflicto entre la religión y la ciencia. Más tarde
evolucionó del radicalismo al anarquismo bajo la influencia de de modelos
principalmente franceses y españoles. En ninguno de estos sectores de su
pensamiento bajo las influencias de modelos principalmente franceses y
españoles. En ninguno de estos sectores de su pensamiento hubo notoriedad sino
absorción libérrima de doctrinas o puntos de vista europeos de carácter
heterodoxo…parece haber desconocido los
libros y demás publicaciones de Karl Marx. Tampoco recibió huella del
pensamiento antidemocrático y antiliberal de Federico Nietzsche.” (Basadre, 1983)
Para presentar la predica de Manuel González Prada, es
conveniente presentarlo mediante sus discursos: En la obra de Manuel González
Prada: Pájinas Libres encontramos famoso discurso en el teatro del Politeama: “Los
que pisan el umbral de la vida se juntan hoi para dar una lección a los que se
acercan a las puertas del sepulcro. La fiesta que presenciamos tiene mucho de
patriotismo i algo de ironía: el niño quiere rescatar con el oro lo que el
hombre no supo defender con el hierro.” (González Prada, Pájinas Libres,
1998)
Este discursos constituyo una de las más severas críticas a una clase política que
en el pasado llevó al país a un periodo de desaciertos y ocasiones perdida,
pese a la bonanza guanera, que culminó con la derrota en la guerra del
Pacífico. Pero también estas palabras anunciaban tiempos de cambio que
culminarían con la derrota de Cáceres en la guerra civil de 1895 y el
advenimiento al poder de Nicolás de Piérola cuando se dieron las bases para la
formación de la república oligárquica. Consagrado como un escritor de verbo
penetrante, sus frases fueron verdaderos latigazos de cólera dirigidos contra
la clase política que llevó al Perú a la situación de 1879: “¿Qué fueron por lo
general nuestros partidos en los últimos años?
Sindicatos de ambiciones malsanas, clubs eleccionarios o sociedades
mercantiles. ¿Qué nuestros caudillos? Agentes de grandes sociedades
financieras, paisanos astutos impulsivos que velan en la presidencia de la
República el último grado de la carrera militar”. Por ello, en el Politeama
decía a los estudiantes de Lima: “Niños, sed hombres, madrugad a la vida,
porque ninguna generación recibió herencia más triste, porque ninguna tuvo
deberes más sagrados que cumplir, errores más graves que remediar ni venganzas
más justas que satisfacer”.
Tampoco
ocultó su odio a Chile: “Si somos versátiles en amor, no lo somos menos en el
odio: el puñal esta penetrando en nuestras entrañas y ya perdonamos al asesino.
Alguien ha talado nuestros campos y quemado nuestras ciudades y mutilado
nuestro territorio y asaltado nuestras riquezas y convertido al país entero en
ruinas de un cementerio; pues bien, señores, ese alguien a quien jurábamos
rencor eterno y venganza implacable, empieza a ser contado en el número de
nuestros amigos, no es aborrecido por nosotros con todo el fuego de la sangre,
con toda la cólera del corazón. Si el odio injusto pierde a los individuos, el
odio justo siempre salva a las naciones”.
La originalidad de González Prada es haber juntado las
ideas europeas por él recibidas para aplicarlas al Perú de su tiempo. Aparte de
su actitud antichilena y antireligiosa, causaron honda impresión dos puntos que
cabe definir con los nombres de la tesis del pus y la de los árboles nuevos. La
tesis del pus consistió en la afirmación rotunda de una repugnancia absoluta
ante el pasado nacional en sus diversos exponentes, tanto en el campo político
como en el intelectual. La referencia a los árboles nuevos estuvo expresada en
el llamamiento a los jóvenes para que fueran “a la obra” mientras los viejos
debían ir “a la tumba” y expresó la fe en la regeneración a través de elementos
totalmente incontaminados. El planteamiento de la primera de estas fórmulas
implicó un negativismo cerrado, una ruptura con los factores condicionantes que
crean la historia en una posición no científica desacorde con el culto de la
ciencia teóricamente expuesto. (Basadre, 1983)
Basadre en su obra la historia de la República presenta los
elementos constitutivos de la obra de Gonzales Prada, Basadre los sintetiza en nueve aspectos (Basadre,
1983) :
1)
Un contenido patriótico recogiendo los dolores y las humillaciones de la guerra
para predicar el odio implacable al vencedor y la esperanza de una futura
guerra de revancha.
2)
Un contenido iconoclasta al condenar, cori idéntica elocuencia, sin atenuantes,
excepciones ni distingos a hombres, cosas e instituciones existentes y pasadas
del Perú.
3)
Un contenido social al expresar amor a los desheredados y a los humildes y al
afirmar las virtualidades revolucionarias de la época vivida en el mundo
después de la Revolución Francesa que “no debe considerarse como una obra
consumada sino corno un acontecimiento en marcha”. Esa inmensa transformación
debía tarde o temprano herir de muerte a los seculares enemigos de la expansión
individual”.
4)
Un contenido indigenista al sostener en el discurso del Politeama que el Perú
está formado principalmente de aborígenes a los que era preciso hacer recuperar
su condición de hombres y al insistir en el artículo titulado “Propaganda y
ataque” que seguían como en los tiempos de la Colonia y en que se estaba
haciendo el milagro de matar en ellos la esperanza.
5)
Un contenido político al expresar su confianza en un cambio radical que debían
implantar la juventud y los intelectuales mediante una obra de propaganda y
ataque.
6)
Un contenido anti-clerical y anti-religioso al criticar en formas diversas a la
Iglesia y a su influencia. Este aspecto de la obra de González-Prada se aclara
con los artículos “Jesucristo y su doctrina” y “Catolicismo y Ciencia” escritos
entre 1891 y 1896 y publicados en la obra Nuevas Pájinas Libres. Allí se afilia
a la tesis de la personalidad humana de Cristo, reafirma la doctrina
positivista de la evolución inevitable en las religiones, exalta a los herejes
y pro- pugna la expansión de la educación laica.
7)
Un contenido filosófico al propugnar la fe en la ciencia y al adoptar una
actitud la vez escéptica y estoica ante los problemas de la vida y de la
muerte.
8)
Un contenido literario al enunciar normas de asepsia e higiene para pensar y
para escribir con sobriedad, claridad, independencia y dignidad, al hacer
francos enjuiciamientos críticos de autores notables o medianos y al exhibir un
estilo relampagueante corno no se había conocido otro en el Perú con una
calidad superior a la de la obra posterior del mismo González-Prada.
9)
Un contenido lingüístico al propugnar una nueva ortografía y el enriquecimiento
y la modernización del idioma.
Los puntos centrales del anarquismo peruano, en el cual,
Manuel González Prada fue su gran mentor, podrían presentarse de la siguiente
manera:
Abolición del estado: Según Gonzales Prada, el estado es producto de la violencia ejercida
por los poderosos y un instrumento destinado a perennizar la servidumbre de los
débiles. Según él, el orden imperante y las leyes son trampas armadas para
someter a la masa de los desheredados. Impulsa la rebelión anárquica contra el
Estado, las autoridades y las leyes. También aconseja la lucha con la Iglesia,
a la que señala como cómplice de la explotación.
Abolición de la propiedad: afirma que la propiedad es la raíz que da vida al Estado y la Iglesia.
Todas las desigualdades y todas las servidumbres sociales dividen a los hombres
en dos bandos irreconciliables. Los pobres y los ricos, los desposeídos y los
poderosos, los explotadores los
explotados. Gonzales Prada dice que quien detenta la propiedad de la tierra, de
los bienes de producción y de los medios de subsistencia se transforma en amo,
y en esclavo quien trabaja para él. Para evitar esta oposición cree necesario
suprimir la propiedad.
Libertad Limitada: La revolución social suprime el Estado y la propiedad individual debe
conducir a una libertad humana ilimitada que de mayor bienestar al hombre. Este
será obra de todos y no de una clase social.
Negación de la Dictadura: el movimiento revolucionario que conduzca y concrete la felicidad
humana no podrá ser de ninguna manera obra exclusiva de la clase obrera, y
menos aún obra de un partido único. Rechaza así, la dictadura del proletariado
propiciado por Marx porque ello significaría perpetuar la división de la
sociedad y aceptar el poder de unos y la servidumbre de otros.
Sin
duda la predica aguda y vigorosa de Manuel González Prada encontró eco en la
prensa radical de su tiempo.
IV.
CONCLUSIONES:
·
Manuel
González Prada nunca se sintió identificado con su herencia familiar y optó por
mantener una postura más bien republicana y burguesa, renegando de los valores
estéticos y religiosos familiares. Ello se hizo evidente en el hecho de que
firmara simplemente como Manuel González Prada.
·
Mantuvo
a lo largo de su vida una postura contestataria
con respecto a la política y a la literatura tanto asi que sus ideas y
porque no decir su espíritu han calado poderosamente en las generaciones
posteriores a él, especialmente a la generación del centenario, cuyas figuras
más destacadas en el campo de la política ( José Carlos Mariátegui, Haya de la
Torre, Luis Alberto Sánchez, entre otros).
·
Después de la guerra con Chile se asentuó la utilización de la literatura
como instrumento con el cual poder desenmascarar la decadencia en la que estaba
sumido el Perú.
·
Hay dos momentos muy claros e influyentes en la vida y obra de Manuel
Gonzáles prada, el primero de ellos es la actitud que toma luego de vivir en
carne propia la derrota del Perú en la Guerra del Pacífico ante Chile. El
segundo momento es el viaje y la estadia que realiza ha Europa, donde observa
de serca las nuevas tendencias e ideas. Es el caso mismo del anarquismo.
·
Fue el primero en plantear que el problema
indígena es fundamentalmente de índole social y no racial, como solía
enfocársele hasta entonces. De esta manera Gonzales Prada superó incluso a las
tesis indigenistasque hasta entones que planteaban la protección del indígena,
de un indígena idílico que poco tenía que ver con los hombres y mujeres de
carne y hueso.
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Su actitud siempre fue la de un libre pensador. Buscó la palabra frontal y
directa para referirse al Perú y a sus problemas. Así él mismo mencionó:
“No esperen ustedes de mis labios reticencias, medias palabras, contemporizaciones, ni tiros solapados y cobardes: expreso clara y toscamente las ideas; sin máscara ni puñal, ataco de frente a los malos hombres públicos. No hablo para incensar a los que mandan ni para servir de vocero a los que sueñan con arrebatar el poder, sino para decir cuanto me parece necesario y justo, hiera los intereses que hiriere, subleve las iras que sublevare.” (González Prada, Horas de
Lucha, 1988)
“No esperen ustedes de mis labios reticencias, medias palabras, contemporizaciones, ni tiros solapados y cobardes: expreso clara y toscamente las ideas; sin máscara ni puñal, ataco de frente a los malos hombres públicos. No hablo para incensar a los que mandan ni para servir de vocero a los que sueñan con arrebatar el poder, sino para decir cuanto me parece necesario y justo, hiera los intereses que hiriere, subleve las iras que sublevare.”
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Gonzales Prada planteó adecuadamente el problema de
nuestro país en términos de nación. Realiza una crítica radical del concepto
conservador de nación, propio de los sectores oligárquicos, consistente en
identificar como lo peruano a lo blanco, occidental y costeño. Frente a ello,
Gonzales Prada planteó lo siguiente: “…No forman el verdadero Perú
las agrupaciones de criollos y extranjeros que habitan la faja de tierra
situada entre el Pacífico y los Andes; la nación está formada por las
muchedumbres de indios, diseminadas en la banda oriental de la cordillera.
Trescientos años ha que el Indio rastrea en las capas inferiores de la
civilización, siendo un híbrido con los vicios del bárbaro y sin las virtudes
del europeo: enseñadle siquiera a leer y escribir, y veréis si en un cuarto de
siglo se levanta o no a la dignidad de hombre. A vosotros, maestros de escuela,
toca galvanizar una raza que se adormece bajo la tiranía del juez de paz, del
gobernador y del cura, esa trinidad embrutecedora del indio.” (González Prada, Pájinas
Libres, 1998)
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El pensamiento y la acción política de Manuel Gonzales Prada estuvieron
signados por los acontecimientos históricos que a éste le tocaron vivir. Fue el
curso que éstos tomaron los que fueron forzando al insigne intelectual a tomar
una postura frente a ello. Pensamiento y acción son indisolubles en él y forman
una amalgama imposible de desagregar.
decepcionado por la derrota en la guerra con Chile, renegó de nuestra decadencia y abrazó el radicalismo literario, que daría origen al Circulo Literario y luego a la Unión Nacional.
Posteriormente, durante su viaje a Europa abrazará el anarquismo. De retorno al Perú y habiéndose alejado del Partido Unión Nacional, se acercó a los sectores proletarios urbanos adscribiéndose a posiciones más radicales.
decepcionado por la derrota en la guerra con Chile, renegó de nuestra decadencia y abrazó el radicalismo literario, que daría origen al Circulo Literario y luego a la Unión Nacional.
Posteriormente, durante su viaje a Europa abrazará el anarquismo. De retorno al Perú y habiéndose alejado del Partido Unión Nacional, se acercó a los sectores proletarios urbanos adscribiéndose a posiciones más radicales.
V.
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